Andrés Calamaro,
vuelve a los escenarios

El músico cerró la primera jornada del festival reuniendo a Los Abuelos de la Nada y haciendo collages con sus propios éxitos.

Si hubo un concepto en el show con el que Andrés Calamaro cerró la primera jornada del festival, fue el de reescribir el pasado. Autocovers, mash ups, melodías cambiadas y la reunión "no tributista" de Los Abuelos de la Nada signaron un set que construyó un clima de familiaridad con hits en cantidades industriales y luego lo erosionó -con evidente intención- entregándolos en versiones bastardas.

De todas formas, la licuadora no funcionó full time. "Carnaval de Brasil" conservó su melodía y su épica (aunque se le adosó como coda un pasaje de "Walk on the Wild Side" de Lou Reed), "Crímenes perfectos" siguió siendo el vehículo ideal para el Calamaro crooner que cala los huesos y "Output" no resignó abrasividad. Pero la idea general fue repensar el ayer parado en el hoy. "Siete segundos" volvió al setlist y se empalmó con "El día que me quieras". "Loco" profundizó sus raíces negras hasta bordear el disco en una especie de remix en vivo. "Los chicos" homenajeó en pantalla a decenas de ídolos fallecidos (desde Luca Prodan hasta Juan Gabriel, desde Federico Moura hasta Carlos Gardel) y cerró con una imagen de Gustavo Cerati y una mención a "De música ligera". Andrés se mantuvo sobrio y medido mientras reformulaba una serie de éxitos que terminó con las infalibles "Estadio azteca" y "Paloma".